Qué es
Es el ego de siempre con ropa espiritual. Tiene dos caras: usar lo espiritual para sentirte más que otros, y usarlo para esquivar lo que te duele.
Para leer
Toca un libro para sacarlo de la estantería.
Más allá del materialismo espiritual
Chögyam TrungpaEl aviso clásico: cómo el ego puede usar el camino espiritual para hacerse más fuerte.
Edhasa, 1985. Traducción de Luis O. Gómez Rodríguez. Original: Cutting Through Spiritual Materialism, 1973.
Spiritual Bypassing
Robert Augustus MastersEl bypass espiritual explicado a fondo: cómo usamos lo espiritual para no mirar lo que duele.
Solo en inglés.
North Atlantic Books, 2010. Sin edición en español.
El materialismo espiritual (Trungpa): coleccionar retiros, maestros, iniciaciones y experiencias como quien colecciona cosas, para engordar la imagen de «alguien espiritual».1
El bypass espiritual (Welwood): usar ideas espirituales para saltarte heridas, emociones o necesidades que no quieres mirar. «Todo es perfecto», «el enfado es de baja vibración», «yo ya lo he trascendido».2
Señales: mirar por encima a los «dormidos»; positividad obligatoria; un desapego que en realidad es huir; culpar al otro de «su energía»; necesitar que te vean como espiritual; un maestro que nunca se equivoca.
Por qué cuesta verlo: el ego normal se nota; el espiritual parece virtud. Por eso engaña a quien lo tiene y a quien lo sigue.
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De dónde viene
De dos personas que venían de dentro del camino: un maestro tibetano que enseñaba en Estados Unidos y un psicólogo que practicaba budismo. No lo dijeron desde fuera, sino como aviso para quienes buscan.
Chögyam Trungpa (1939-1987), maestro del budismo tibetano, dio una serie de charlas en Boulder (Colorado) a principios de los años setenta que se publicaron como Más allá del materialismo espiritual (1973).1
John Welwood (1943-2019), psicólogo, acuñó en 1984 la expresión spiritual bypassing para nombrar cómo muchos practicantes usaban la meditación para no mirar sus heridas. Años después contó que lo había visto en su comunidad budista y también en sí mismo.2
Mucho antes, Buddhaghosa, un comentarista budista del siglo V, habló de los «enemigos cercanos»: lo que se parece a una virtud pero no lo es. El de la compasión es la pena que te hunde con el otro (lo que hoy muchos llaman lástima); el del amor, el apego. El ego espiritual funciona igual: se parece a la virtud.4
Un aviso que se repite: casi todas las tradiciones tienen su versión de «cuidado con creerte llegado».
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Por qué significa eso
Porque el ego no se va al cambiar de tema: adopta lo nuevo como identidad. Antes eras «el que más gana»; ahora, «el más consciente». La imagen cambia, el mecanismo es el mismo.
Lo espiritual da estatus: en un grupo que valora la calma o la luz, mostrarse calmado y luminoso es lo que te hace importante. El ego busca lo que se valora alrededor.
Evitar duele menos que mirar: si una idea espiritual te permite no sentir el enfado o el miedo, es muy tentador usarla así. Por eso el bypass es tan común.
Lo que no significa: no quiere decir que todo lo espiritual sea ego. Hay quien usa «eso es ego espiritual» para descalificar a cualquiera; eso también es ego.
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Qué se sabe y qué no
Que practicar meditación o yoga no garantiza menos ego se ha medido: algunos estudios ven justo lo contrario. Pero hay pocos, y medir «el ego» es difícil.
Más ego, no menos: un estudio con practicantes de yoga y de meditación (Gebauer y otros, 2018) comparó a las mismas personas con y sin práctica: justo después de practicar se veían más «por encima de la media» y más especiales que los días sin práctica. Una réplica de 2021 encontró lo mismo.5
La superioridad espiritual: la psicóloga Roos Vonk y su equipo (2021) midieron cuánto se sienten algunas personas espiritualmente por encima de los demás. Eso iba unido a hacer depender la autoestima de los logros espirituales y al narcisismo comunal: creerse especialmente bueno y entregado a los demás. Es una relación, no prueba que la práctica lo cause.6
- No cuadra
Lo que no cuadra: son estudios recientes y pocos. Muestran que la práctica sola no basta, no que la práctica sea mala.
Lo que no hay: no existe una cifra fiable de cuántos guías o maestros caen en esto. Cualquier porcentaje que oigas es una impresión, no un dato.
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Cómo trabajarlo
Con preguntas que te hagas a ti, no a los demás. Y con un criterio claro para elegir a quién escuchas.
Pregúntate: lo que practico, ¿me hace más amable o más importante? ¿Puedo decir «no lo sé»? ¿Me molesta que alguien no vea lo «avanzado» que estoy?
Mira lo que evitas: si una frase espiritual te sirve para no sentir algo, siente primero y piensa la frase después.
Al elegir a quién escuchar, desconfía de quien no admite errores, pide obediencia total, cobra cada vez más por «el siguiente nivel» o te aparta de los tuyos.
Lo de siempre en Nakkai: no me creas. Compruébalo en tu vida.
Pregúntate: ¿qué parte de tu camino espiritual te gusta enseñar más de lo que te gusta vivir?
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Fuentes
Para que lo compruebes tú.
Chögyam Trungpa, Más allá del materialismo espiritual (1973).
Citada en los pasos I y II
John Welwood, «Principles of inner work: Psychological and spiritual», Journal of Transpersonal Psychology (1984), donde nace el «bypass espiritual» (en inglés).
Citada en los pasos I y II
Robert Augustus Masters, Spiritual Bypassing (2010): el tema desarrollado en un libro (en inglés).
Lectura general
Buddhaghosa, Visuddhimagga (siglo V), cap. IX: los enemigos cercanos y lejanos de las cuatro actitudes sublimes.
Citada en el paso II
J. E. Gebauer y otros, «Mind-body practices and the self: Yoga and meditation do not quiet the ego but instead boost self-enhancement», Psychological Science (2018), y su réplica en la misma revista (2021).
Citada en el paso IV
R. Vonk y A. Visser, «An exploration of spiritual superiority: The paradox of self-enhancement», European Journal of Social Psychology (2021).
Citada en el paso IV
Nakkai
