Qué es
Pasar un tiempo sin comer, a propósito. Puede ser cada día unas horas, un día entero o varios días, casi siempre bebiendo agua.
Para leer
Toca un libro para sacarlo de la estantería.
El código de la obesidad
Jason FungUn nefrólogo explica la insulina y por qué el ayuno intermitente puede ayudar.
Algunas de sus ideas sobre la insulina se discuten entre especialistas.
Sirio, 2017. Traducción de Francesc Prims. Original: The Obesity Code, 2016.
La dieta de la longevidad
Valter LongoUn investigador del envejecimiento resume sus estudios sobre comer menos y ayunar.
Longo fundó la empresa que vende el kit de su «dieta que imita el ayuno»: tiene interés en lo que recomienda.
Grijalbo, 2017. Traducción de Juan Vivanco. Original: La dieta della longevità, 2016.
La guía completa del ayuno
Jason Fung y Jimmy MooreCómo hacer ayunos de distintas duraciones, paso a paso.
Moore es divulgador, no médico. Si tomas medicación, consulta antes.
EDAF, 2018. Original: The Complete Guide to Fasting, 2016.
Ayuno intermitente: comer solo en una franja del día y no comer el resto. Lo más común es 16 horas sin comer y 8 para comer (16:8). Quien no desayuna y cena pronto ya hace unas 12 horas.
Días alternos y 5:2: comer con normalidad unos días y muy poco o nada otros (por ejemplo, dos días a la semana).
Ayuno largo: de 24 horas a varios días, solo con agua o con caldos e infusiones. Los de varios días se suelen hacer con un médico.
Ayuno seco: sin comer ni beber. Es el más exigente y el menos estudiado (lo verás en el paso IV).
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De dónde viene
Es una de las prácticas más antiguas del ser humano: está en casi todas las religiones y, desde hace un siglo, también en la medicina.
En las religiones: el Ramadán en el islam (del alba a la puesta de sol, sin comer ni beber, durante un mes); la Cuaresma en el cristianismo, que recuerda los cuarenta días de Jesús en el desierto; el Yom Kipur en el judaísmo (unas veinticinco horas sin comer ni beber); el upavasa en el hinduismo; los monjes budistas, que no comen después del mediodía.
En los maestros: muchos buscadores ayunaron antes de una revelación. Según sus alumnos, el método de Mikao Usui, el fundador del Reiki, le llegó tras un retiro de ayuno y meditación en el monte Kurama.
En la medicina: en los años veinte, el médico alemán Otto Buchinger, que decía haberse recuperado de un reumatismo ayunando, abrió clínicas de ayuno con supervisión médica. Hoy siguen funcionando.
El ayuno intermitente se hizo popular en los años 2010, con los libros y los estudios sobre comer en una franja del día.
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Por qué significa eso
Porque el cuerpo está hecho para pasar ratos sin comer. Y porque vaciarse por fuera se ha vivido siempre como limpiarse por dentro.
Un cuerpo de cazadores y recolectores: durante casi toda la historia no hubo comida a todas horas. El cuerpo aprendió a guardar energía y a usarla cuando falta.
El cambio de combustible: al dejar de comer, el cuerpo gasta primero el azúcar que guarda en el hígado (el glucógeno). Cuando se acaba, más allá de unas 12 horas, empieza a usar la grasa y a fabricar cetonas, otro combustible. A esto se le llama el cambio metabólico.
El reciclaje de la célula: cada célula desmonta sus piezas viejas o dañadas y aprovecha el material. Se llama autofagia («comerse a sí mismo») y el ayuno la estimula.
La parte que no se mide: quien ayuna suele hablar de claridad, de silencio y de escucharse más. Por eso tantas tradiciones lo unen a la oración y la meditación.
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Qué se sabe y qué no
Que el cuerpo cambia de combustible se mide. Lo que eso hace por tu salud a largo plazo se está estudiando, y hay cosas que se dicen sin pruebas.
- Medido
Lo que se mide: el paso del azúcar a la grasa y las cetonas, más allá de unas 12 horas sin comer (Anton y otros, 2018; de Cabo y Mattson, 2019). En estudios con personas, el ayuno intermitente ha bajado el peso, la tensión y el azúcar en sangre.3,4
La autofagia: el japonés Yoshinori Ohsumi ganó el Nobel de Medicina en 2016 por descubrir cómo funciona; lo estudió en levaduras. Que el ayuno la aumenta se ha visto sobre todo en animales y en células (Bagherniya y otros, 2018). En personas apenas se ha medido, porque haría falta sacar tejido.2
- No cuadra
Lo que no cuadra: circula que la autofagia empieza a una hora exacta (12, 16, 32 o 72 horas, según quién lo cuente). No hemos encontrado ningún estudio que dé esa cifra en personas. Y la grasa no son células muertas: es energía de reserva.
Para adelgazar: un ensayo de un año vio que comer en una franja de 8 horas adelgaza más o menos lo mismo que comer menos sin horario (Liu y otros, 2022). A mucha gente el ayuno le sirve porque le resulta más fácil comer menos así.
Ayunos largos con médico: en el estudio más grande, con 1.422 personas que ayunaron de 4 a 21 días en una clínica, bajaron el peso y la tensión, y el 93 % dijo no pasar hambre. No había un grupo con el que comparar, así que no prueba que fuera por el ayuno (Wilhelmi de Toledo y otros, 2019).6
El ayuno seco: fuera del Ramadán, que son horas y no días, casi no hay estudios. El riesgo principal es deshidratarse, y eso puede dañar el riñón. No lo hagas sin control médico.
Quién no debe ayunar sin médico: embarazadas o en lactancia, menores de edad, personas con diabetes que toman medicación, con bajo peso, con un trastorno de la conducta alimentaria (o que lo han tenido) y cualquiera que tome medicación. No sustituye a ningún tratamiento.
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Cómo trabajarlo
Poco a poco y escuchando a tu cuerpo. Empieza por alargar la noche, y alarga solo cuando te sientas bien.
Empieza por las 12 horas: cena pronto y desayuna más tarde. Si te sienta bien, prueba 14 y luego 16.
Bebe agua durante el ayuno. Infusiones y café solo, sin azúcar, también valen.
Aprende a distinguir el hambre: el hambre de verdad, del cuerpo, frente a la costumbre, el aburrimiento o la ansiedad. Apunta qué sientes y a qué hora.
Rompe el ayuno con suavidad: después de un ayuno largo, vuelve a comer poco y fácil de digerir.
Para si te encuentras mal: mareo fuerte, palpitaciones o confusión no son «parte del proceso». Come y, si no se pasa, consulta.
Pregúntate: ¿cómo como cuando como de verdad por hambre? ¿Qué cambia en mi energía, en mi digestión y en mi cabeza?
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Fuentes
Para que lo compruebes tú.
Asamblea Nobel del Instituto Karolinska, Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2016: Yoshinori Ohsumi, por los mecanismos de la autofagia (nobelprize.org).
Lectura general
M. Bagherniya y otros, The effect of fasting or calorie restriction on autophagy induction: a review of the literature, Ageing Research Reviews (2018).
Citada en el paso IV
S. D. Anton y otros, Flipping the metabolic switch: understanding and applying the health benefits of fasting, Obesity (2018).
Citada en el paso IV
R. de Cabo y M. P. Mattson, Effects of intermittent fasting on health, aging, and disease, New England Journal of Medicine (2019).
Citada en el paso IV
D. Liu y otros, Calorie restriction with or without time-restricted eating in weight loss, New England Journal of Medicine (2022).
Lectura general
F. Wilhelmi de Toledo y otros, Safety, health improvement and well-being during a 4 to 21-day fasting period in an observational study including 1422 subjects, PLOS ONE (2019).
Citada en el paso IV
Cleveland Clinic, Dry fasting: los riesgos del ayuno sin agua (health.clevelandclinic.org).
Lectura general
El Corán, sura 2, aleyas 183-187 (el ayuno de Ramadán); Levítico 16, 29-31 (el Yom Kipur); Mateo 4, 2 (los cuarenta días).
Lectura general
Nakkai
