Tu mano derecha, vista por ti con la palma hacia arriba. Toca cualquier parte para ver qué dice de ella la tradición y qué se sabe de verdad. Y en «Lo corporal», lo más real: lo que tus manos dicen de cómo las usas. Mira también la otra mano: la tradición lee las dos.
Saber más
Lo que dice la tradición es lo común a Cheiro (1894) y Benham (1900); las formas por elementos son de Fred Gettings (1965). Eso se interpreta.
Lo que se sabe viene de la embriología (cuándo se forman los pliegues de la mano) y de lo corporal: callos, fuerza, uñas. Eso se observa.
Lo que no cuadra: los dedos y los montes llevan nombres de planetas porque la quiromancia y la astrología fueron juntas. Que tu monte de Júpiter «cuadre» con tu Júpiter viene de los nombres, no es un dato.
No me creas: mira tus manos.
Cómo se mira un monte
Pon la mano plana, a la altura de los ojos, y mírala de lado, con luz que llegue rasante. La referencia es el centro de la palma: si el monte queda más alto, es abultado; igual, plano; más bajo, hundido.
Abultado
Plano
Hundido
Para Benham, plano es lo normal: la cualidad está, en su medida. Y el monte más marcado da tu «tipo», lo que más pesa en ti; si son dos, eres una mezcla de los dos (The Laws of Scientific Hand Reading, 1900).
Rodea la base del pulgar.
La línea de la vida
Según la tradición
La vitalidad, la energía y los grandes cambios de rumbo.
Lo que se sabe
Es un pliegue que se forma antes de nacer, entre las semanas 7 y 14 de embarazo, y cambia poco. Su largo no dice cuánto vas a vivir: ni la quiromancia moderna lo sostiene.
Pregúntate
¿De dónde saco mi energía?
Cruza la palma por el medio.
La línea de la cabeza
Según la tradición
La forma de pensar: recta, más práctica; curvada hacia abajo, hacia la Luna, más imaginativa.
Lo que se sabe
Es uno de los tres pliegues principales: se forma antes de nacer y cambia poco a lo largo de la vida.
Pregúntate
¿Cómo decido: con la lógica o con la imaginación?
Arriba, bajo los dedos.
La línea del corazón
Según la tradición
La forma de sentir y de vincularse con los demás.
Lo que se sabe
Si se une con la de la cabeza en una sola línea es el pliegue único, que tiene entre el 1 y el 2 % de la gente. Por sí solo no significa nada.
Pregúntate
¿Cómo quiero, y cómo me dejo querer?
Sube por el centro hacia el dedo corazón.
La línea del destino
Según la tradición
El rumbo de la vida y el trabajo.
Lo que se sabe
Es una línea secundaria: puede faltar, y puede marcarse o borrarse con los años.
Pregúntate
¿Voy por un camino que he elegido yo?
Sube hacia el anular.
La línea del Sol
Según la tradición
El reconocimiento y la creatividad.
Lo que se sabe
Secundaria: mucha gente no la tiene, y no pasa nada.
Pregúntate
¿Qué hago que me hace brillar?
Cruza en diagonal hacia el meñique.
La línea de Mercurio
Según la tradición
La tradición la llamó también línea de la salud, y la unió a los negocios.
Lo que se sabe
Secundaria. Ninguna línea de la mano diagnostica una enfermedad: para eso, el médico.
Pregúntate
¿Cómo cuido mi cuerpo cada día?
Un semicírculo bajo el corazón y el anular.
El anillo de Venus
Según la tradición
La sensibilidad.
Lo que se sabe
Secundaria; la mayoría de la gente no lo tiene marcado.
Pregúntate
¿Qué me afecta más de lo que dejo ver?
Rayas cortas en el borde, bajo el meñique.
Las líneas de relación
Según la tradición
Las relaciones importantes.
Lo que se sabe
Cambian con la piel y con cómo cierras la mano: son de lo menos fiable de leer.
Pregúntate
¿Qué relaciones me han marcado?
Líneas en la muñeca.
Los brazaletes
Según la tradición
La tradición les dio la salud y la suerte.
Lo que se sabe
Son los pliegues de doblar la muñeca: los tiene casi todo el mundo.
Pregúntate
¿Qué me sostiene, como la muñeca sostiene la mano?
La base del pulgar, dentro de la línea de la vida.
El monte de Venus
Según la tradición
La vitalidad, el afecto y el disfrute.
Lo que se sabe
Es el músculo del pulgar: se hace más firme si usas mucho las manos.
Plano es lo normal (Benham): lo que cuenta es si destaca o se hunde. Cómo se mira.
Pregúntate
¿Qué disfruto de verdad?
El borde exterior de la palma, abajo, frente a Venus.
El monte de la Luna
Según la tradición
La imaginación, la intuición y lo inconsciente.
Lo que se sabe
Su volumen depende sobre todo de la forma de tu mano y de tu peso.
Plano es lo normal (Benham): lo que cuenta es si destaca o se hunde. Cómo se mira.
Pregúntate
¿Qué imagino cuando no hago nada?
Bajo el índice.
El monte de Júpiter
Según la tradición
La ambición y la confianza.
Lo que se sabe
Los montes son almohadillas de grasa y músculo: cambian con el uso y con el peso.
Plano es lo normal (Benham): lo que cuenta es si destaca o se hunde. Cómo se mira.
Pregúntate
¿Qué quiero conseguir?
Bajo el dedo corazón.
El monte de Saturno
Según la tradición
La seriedad y la introspección.
Lo que se sabe
Como los demás, cambia con el uso de la mano.
Plano es lo normal (Benham): lo que cuenta es si destaca o se hunde. Cómo se mira.
Pregúntate
¿Qué responsabilidad me pesa?
Bajo el anular.
El monte de Apolo
Según la tradición
La creatividad y el éxito que se ve.
Lo que se sabe
Como los demás, cambia con el uso de la mano.
Plano es lo normal (Benham): lo que cuenta es si destaca o se hunde. Cómo se mira.
Pregúntate
¿Qué quiero que se vea de mí?
Bajo el meñique.
El monte de Mercurio
Según la tradición
La comunicación y el ingenio para los negocios.
Lo que se sabe
Como los demás, cambia con el uso de la mano.
Plano es lo normal (Benham): lo que cuenta es si destaca o se hunde. Cómo se mira.
Pregúntate
¿Digo lo que pienso?
A los dos lados de la palma y en el hueco del centro, la llanura de Marte.
Marte
Según la tradición
El valor (junto al pulgar), la resistencia (al otro lado) y la acción (en el centro).
Lo que se sabe
Se miran apretando la mano: lo que endurece es músculo.
Plano es lo normal (Benham): lo que cuenta es si destaca o se hunde. Cómo se mira.
Pregúntate
¿Dónde necesito más valor?
El único dedo que se opone a los demás.
El pulgar
Según la tradición
La voluntad (la falange de arriba) y la lógica (la de en medio). Se mira si es flexible o rígido.
Lo que se sabe
Es el dedo que nos permite la pinza y usar herramientas: lo más humano de la mano.
Sin comprobar en los originales: no hemos podido leer qué dicen de verdad Cheiro y Benham del pulgar, y por eso no está en «Lee tus manos».
Pregúntate
¿Cedo o me mantengo firme?
El dedo que señala.
El índice, Júpiter
Según la tradición
La ambición, el liderazgo y la autoestima.
Lo que se sabe
Su largo frente al anular (la proporción 2D:4D) se fija antes de nacer; la ciencia la estudia por las hormonas del embarazo, con efectos pequeños.
Pregúntate
¿Dónde quiero mandar yo?
El dedo del medio.
El corazón, Saturno
Según la tradición
La responsabilidad, los límites y la seriedad.
Lo que se sabe
Es el más largo en casi todo el mundo; con él se mide si los dedos son largos o cortos.
Pregúntate
¿Qué límites me pongo?
El dedo del anillo.
El anular, Apolo
Según la tradición
La creatividad, la expresión y el reconocimiento.
Lo que se sabe
Compáralo con el índice: es la otra mitad de la proporción 2D:4D.
Pregúntate
¿Cómo me expreso?
El dedo más pequeño.
El meñique, Mercurio
Según la tradición
La comunicación, el comercio y el ingenio.
Lo que se sabe
Es el más corto y el de menos fuerza.
Pregúntate
¿Cómo me comunico?
Lo último de cada dedo, mirado de frente.
Las puntas de los dedos
Según la tradición
Espatulada (se ensancha): acción y movimiento. Cuadrada (acaba recta): orden y método. Cónica (redondeada): el arte, el impulso y la intuición. Puntiaguda (se afila): idealismo y contemplación (D'Arpentigny, 1843; Benham, 1900). Cada dedo puede ser de una forma: se mira cuál se repite.
Lo que se sabe
Ningún estudio relaciona la punta de los dedos con el carácter: su forma depende del hueso, la grasa y las uñas, y cambia con el trabajo y la edad. Además, estos autores daban las puntas finas a las mujeres y las valoraban menos: es un prejuicio de su época.
Espatulada
Cuadrada
Cónica
Puntiaguda
Pregúntate
¿Qué me mueve antes: hacer, ordenar, crear o soñar?
Las articulaciones de los dedos, miradas de lado y con la mano relajada.
Los nudos de los dedos
Según la tradición
Lisos: vas por inspiración, por síntesis más que por análisis. El nudo de abajo (entre la segunda y la tercera falange): orden material, método en lo práctico, en las cosas y en el dinero. Los dos nudos: orden en las ideas y en las cosas, analizas antes de actuar (D'Arpentigny, 1843; Benham, 1900). Llamar «filosófico» al nudo de arriba es un añadido de su traductor, Heron-Allen (1886).
Lo que se sabe
Los bultos en esas articulaciones suelen ser nódulos de artrosis de la mano (de Heberden y de Bouchard), más frecuentes con los años. Benham ya veía más nudos en la gente mayor, aunque lo explicaba por el carácter. Si un nudo duele o se hincha, es para el médico, no para esta lectura.
Lisos
El de abajo
Los dos
Pregúntate
¿Me lanzo o lo pienso dos veces?
Donde la mano roza o aprieta.
Los callos
Qué mirar
Dónde están: en la base de los dedos, en las yemas o en el borde de la mano.
Qué te puede decir
De qué trabajas y con qué: herramientas, cuerdas, el ratón, un instrumento, el gimnasio.
Pregúntate
¿Qué hacen mis manos la mayor parte del día?
La mano en reposo.
La tensión
Qué mirar
Deja la mano quieta sobre la mesa: ¿se abre relajada o se queda medio cerrada y tensa?
Qué te puede decir
La tensión de las manos suele ir con la del resto del cuerpo. Es una señal para parar, no un diagnóstico.
Pregúntate
¿Dónde llevo la tensión?
En la punta de los dedos.
Las uñas
Qué mirar
Su forma, si están mordidas y si tienen manchas o rayas.
Qué te puede decir
Morderse las uñas suele ir con los nervios. Si cambian de color o de forma, cuéntaselo al médico: a veces dicen algo de la salud.
Pregúntate
¿Qué hago con las manos cuando tengo nervios?
Toda la mano.
La temperatura y el color
Qué mirar
Si están frías o calientes, pálidas o rojas, y si cambian a lo largo del día.
Qué te puede decir
Dependen de la circulación, del frío y de los nervios. Unas manos frías no dicen nada de tu carácter.
Pregúntate
¿Cuándo se me enfrían o se me calientan las manos?
El pulgar y los dedos.
La flexibilidad
Qué mirar
Hasta dónde se doblan hacia atrás el pulgar y los dedos, sin forzar.
Qué te puede decir
Es sobre todo de nacimiento: depende de lo laxas que sean tus articulaciones. La tradición la leía como flexibilidad de carácter; eso es simbólico.
Pregúntate
¿Me adapto o me resisto?
Donde las tengas.
Las cicatrices
Qué mirar
Dónde están y cómo te las hiciste.
Qué te puede decir
Son tu historia, literalmente: cada una tiene un recuerdo detrás.
Pregúntate
¿Qué historia cuentan mis manos?
La forma · palma cuadrada, dedos cortos
Mano de tierra
Según Gettings (1965)
Una mano práctica, constante, física, de rutinas.
Lo que se sabe
La forma se mide con una regla: el ancho y el largo de la palma y el largo del dedo corazón. Lo que significa es una lectura de Gettings.
Pregúntate
¿Qué hago con las manos que me pone los pies en el suelo?
La forma · palma cuadrada, dedos largos
Mano de aire
Según Gettings (1965)
Una mano mental, comunicativa, analítica.
Lo que se sabe
La forma se mide con una regla: el ancho y el largo de la palma y el largo del dedo corazón. Lo que significa es una lectura de Gettings.
Pregúntate
¿Pienso más de lo que hago?
La forma · palma alargada, dedos cortos
Mano de fuego
Según Gettings (1965)
Una mano enérgica, impulsiva, entusiasta.
Lo que se sabe
La forma se mide con una regla: el ancho y el largo de la palma y el largo del dedo corazón. Lo que significa es una lectura de Gettings.
Pregúntate
¿Qué me enciende?
La forma · palma alargada, dedos largos
Mano de agua
Según Gettings (1965)
Una mano sensible, intuitiva, emocional.
Lo que se sabe
La forma se mide con una regla: el ancho y el largo de la palma y el largo del dedo corazón. Lo que significa es una lectura de Gettings.
Pregúntate
¿Qué siento antes de pensarlo?
Fuentes
Para que lo compruebes tú.
Ver las fuentes
Cheiro (William John Warner), Language of the Hand (1894).
William G. Benham, The Laws of Scientific Hand Reading (1900): los dedos y los montes.
Casimir d'Arpentigny, La Chirognomonie (1843; en inglés, The Science of the Hand, traducción de Edward Heron-Allen, 1886): las puntas de los dedos y los nudos.
Fred Gettings, The Book of the Hand (1965): las formas por elementos.
Charlotte Wolff, The Human Hand (1942): lo corporal y lo psicológico.
S. Kimura, Embryologic development of flexion creases (1991): cuándo se forman las líneas.