Todo el mundo habla del ego como si fuera una sola cosa, y no lo es. Para Freud es el árbitro de la mente; para el budismo, algo que ni siquiera es sólido; para Tolle, creerte lo que piensas. Aquí las tienes una al lado de otra, para que veas en qué se parecen y en qué no.
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Lo que tienen en común: ninguna dice que el yo sea malo. Todas dicen que el problema empieza cuando confundes la imagen con quien eres.
Lo que las separa: la psicología quiere un yo más fuerte y flexible; el budismo, ver que no hay un yo fijo; la India y Tolle, dejar de identificarte con él. No son lo mismo, aunque se parezcan.
Lo que no cuadra: cuando leas «ego» en un libro, pregúntate en qué sentido lo usa. Muchas peleas entre escuelas son, en el fondo, la misma palabra con significados distintos.
No me creas: elige la mirada que más te sirva y pruébala una semana.
Elige una mirada: se enciende en el círculo y sale lo que entiende por «ego».
Psicoanálisis · 1923
Freud
El árbitro
Lo llama das Ich, «el yo»
La parte de la mente que hace de árbitro entre lo que deseas (el ello), lo que te enseñaron que debes (el superyó) y lo que permite la realidad. Una parte es consciente y otra no.
Qué propone hacer con él
Fortalecerlo, no destruirlo. Para Freud, la salud es un yo capaz de sostener esas tres presiones sin romperse.
Un matiz
Freud nunca escribió «ego»: escribió «yo». La palabra latina viene de sus traducciones inglesas.
¿Quién decide en ti cuando el deseo y la norma tiran cada uno hacia un lado?
Fuente: Sigmund Freud, El yo y el ello (1923).
Psicología analítica · 1951
Jung
El centro de lo que sabes
Lo llama el yo y el «sí mismo»
El centro de la conciencia: todo lo que sabes de ti pasa por él. Pero no es el centro de todo lo que eres. El centro de la totalidad es el «sí mismo», que incluye lo que no conoces de ti.
Qué propone hacer con él
Que se abra a lo que no conoce: los sueños, la sombra, lo que rechazas de ti. Jung lo llamó individuación.
Un matiz
La «persona» de Jung (la máscara social) no es el yo: es el papel que el yo muestra a los demás.
¿Qué parte de ti no cabe en la idea que tienes de ti?
Fuente: Carl Gustav Jung, Aion (1951), cap. I, «El yo».
Canon pali · siglos V-I a. C.
Budismo
Nada es un yo fijo
Lo llama anattā, «no-yo»
Nada de lo que te forma (el cuerpo, las sensaciones, las percepciones, los impulsos y la conciencia) es un yo fijo: todo cambia, y nada de eso está del todo bajo tu control.
Qué propone hacer con él
Mirarlo con atención hasta ver que no es sólido. No pide matarlo: pide dejar de agarrarse a él.
Un matiz
El budismo antiguo no usa la palabra «ego». Lo que dice el Buda es más radical: que no hay un yo que encontrar.
¿Eres el mismo que hace diez años? ¿Qué parte de ti no ha cambiado?
Una función de la mente: la que se apropia de todo diciendo «esto soy yo» y «esto es mío». Para esta escuela, la conciencia pura (puruṣa) es otra cosa, que solo observa.
Qué propone hacer con él
Usarlo como herramienta, sin confundirlo con quien eres. La liberación es dejar de identificarte con lo que observas.
Un matiz
El yoga clásico y el Vedānta toman esta idea, cada uno a su manera. Aquí va la versión más antigua que se conserva por escrito.
¿Cuántas veces al día dices «mío»?
Fuente: Īśvarakṛṣṇa, Sāṃkhya-kārikā.
Espiritualidad actual · 2005
Tolle
Creerte lo que piensas
Lo llama identificarte con la mente
Creerte tus pensamientos, tus emociones, tus cosas y tu historia, como si fueran tú. El ego necesita tener razón, compararse y sentirse especial, para bien o para mal.
Qué propone hacer con él
Observarlo en el momento presente. Luchar contra él es otra forma de ego; verlo ya lo afloja.
Un matiz
Es la mirada más popular hoy, y la que más ha hecho del ego un «enemigo». Tolle no lo presenta así, pero se lee así.
¿Quién se da cuenta de que estás pensando?
Fuente: Eckhart Tolle, Un nuevo mundo, ahora (2005; en América, Una nueva Tierra).
Leary · 2004
Psicología de hoy
Una capacidad con dos caras
Lo llama el yo que piensa en sí
La capacidad de pensar en ti mismo. Te ayuda a planear y a afrontar lo que viene; y también te trae ansiedad, comparaciones, egoísmo y malas decisiones.
Qué propone hacer con él
Bajarle el volumen, no apagarlo: menos vueltas a ti mismo y más atención a lo que tienes delante.
Un matiz
La psicología no usa «ego» como término técnico: habla del yo, la autoestima o la autoconciencia. Cada cosa se mide por separado.
¿Cuánto rato de hoy has pasado pensando en ti?
Fuente: Mark R. Leary, The Curse of the Self (2004), en inglés.
Fuentes
Para que lo compruebes tú.
Ver las fuentes
Freud: Sigmund Freud, El yo y el ello (1923).
Jung: Carl Gustav Jung, Aion (1951), cap. I, «El yo».