Paso a paso
Lasprácticas
Cuatro prácticas, de la más sencilla a la que más cuesta. Ninguna es un tratamiento; si el miedo es fuerte, un profesional también puede acompañarte.
Para calmar el cuerpo ahora
Alargar la exhalación
- Siéntate cómodo. Coge aire por la nariz.
- Sin soltarlo, coge un poquito más, también por la nariz.
- Suéltalo todo por la boca, despacio y largo.
- Repite unos cinco minutos.
- Si te mareas o te falta el aire, vuelve a respirar con normalidad.
Fuente: Balban y otros (2023) y Zaccaro y otros (2018). Más respiraciones, en Respirar con atención.
Lo que no cuadraSe dice que respirar así «quita» el miedo. Los estudios miden el ánimo y la activación del cuerpo, no el miedo, con personas sanas y pocos estudios.
Para saber qué sientes
Ponerle nombre a lo que sientes
- Para un momento y fíjate en tu cuerpo: dónde notas lo que sientes.
- Busca la palabra que mejor lo dice: miedo, nervios, alarma…
- Dila en voz baja o escríbela: «siento miedo».
- Mira si cambia algo al nombrarlo. Si no cambia, no pasa nada.
Fuente: Lieberman y otros (2007). Craske y otros (2014) lo incluyen entre sus ocho estrategias.
Lo que no cuadraSe dice que nombrar una emoción «la elimina». En el estudio, nombrarla redujo la respuesta de la amígdala ante imágenes negativas en un laboratorio, no ante un miedo real.
Para saber si va a ocurrir
Anotar lo que temes y comprobar
- Escribe con fecha lo que temes que pase.
- Pregúntate, como Séneca: ¿qué pruebas ciertas tengo de que ocurrirá?
- Pasados unos días (en el estudio, 30), mira qué pasó de verdad.
- Apunta cuántas veces se cumplió y cuántas no.
Fuente: Séneca, carta 13 a Lucilio, y LaFreniere y Newman (2020).
Lo que no cuadraEl «85 % de lo que temes nunca ocurre». Lo medido es un 91,4 % en 29 personas con ansiedad generalizada y solo en preocupaciones que se podían comprobar en un mes. Una parte sí se cumple.
Para lo que evitas
Acercarte poco a poco
- Escribe lo que evitas y haz una lista de pasos pequeños, del que menos miedo da al que más.
- Empieza por el más pequeño y repítelo hasta que te resulte más llevadero.
- Cambia el sitio, la hora o la compañía: practicar en contextos distintos ayuda a que lo nuevo valga en más sitios.
- Pasa al siguiente paso y apunta qué ocurrió de verdad.
Fuente: Foa y Kozak (1986) y Craske y otros (2014). Ordenarlo en pasos pequeños es nuestra manera de proponerlo.
Lo que no cuadraSe dice que la exposición «borra» el miedo. Crea un aprendizaje nuevo, y una parte sustancial de las personas no mejora o recae. Con miedos intensos, acompañado.