Nakkai
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Símbolo: Los pensamientos y el Vipassana

Biblioteca · Meditación · 3 de 7

Ver con claridadLos pensamientos y el Vipassana

No puedes parar los pensamientos, y no hace falta. Lo que sí puedes es verlos llegar, no irte detrás de cada uno y volver. El Vipassana, «ver con claridad», es una de las formas más antiguas de entrenarlo: observar lo que pasa por dentro tal como es, sin juzgarlo.

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Cómo trabajarlo Ir a las prácticasLa práctica, a un toque.

Al final de cada paso puedes marcar si te suena, si no te cuadra o si no lo sabes. Se queda solo en este dispositivo.

Paso a paso

Lasprácticas

De lo más sencillo al recorrido completo. Antes, unos minutos de respiración.

Para no irte detrás de cada pensamiento

Ver pasar los pensamientos

  1. Respira con atención hasta que la respiración vaya sola y constante.
  2. Cuando aparezca un pensamiento, míralo como una nube que pasa.
  3. No lo sigas ni lo eches. Déjalo estar y se irá.
  4. Vuelve a la respiración. Y así, una y otra vez.

Fuente: el Satipatthana Sutta; los cursos de S. N. Goenka.

Para cuando la cabeza va muy deprisa

Nombrar lo que piensas

  1. Respira con atención.
  2. Cuando aparezca algo, nómbralo por dentro con una palabra: «planear», «recordar», «preocupación», «juzgar».
  3. Vuelve a la respiración.
  4. Con el tiempo verás qué palabras se repiten: eso también te dice algo de ti.

Fuente: la técnica de anotar de Mahasi Sayadaw.

Cuando ya te sientes cómodo con las dos anteriores

El recorrido completo

  1. La respiración, hasta que esté constante.
  2. Los pensamientos del día a día: obsérvalos y déjalos pasar, sin juzgarlos.
  3. Las cosas de más adentro que llegan después (recuerdos, emociones, ideas que no esperabas): obsérvalas igual.
  4. Las sensaciones del cuerpo: el peso, la ropa en la piel, el aire, el calor.
  5. Con la mente tranquila, escucha tu corazón.

Fuente: el orden, como lo cuenta Migue. Es el mismo camino de las bases de la atención del Satipatthana.

Lo que no cuadraNo todo el mundo nota su latido, ni siquiera tras años de meditar (Khalsa y otros, 2008). Si no lo notas, quédate con la respiración o con las manos.

Con mis palabras

Miconsejo

Ve por orden. Primero la respiración, hasta que esté constante y no se te vaya. Luego mira tus pensamientos y déjalos pasar: sin juzgarlos y sin quedarte en ellos, solo observándolos. Los del día a día se van yendo, y entonces llegan cosas de más adentro. Obsérvalas igual.

Después, el cuerpo. Sentimos muchas cosas sin darnos cuenta, como la ropa que llevas puesta: está tocándote y no la notas. Eso es prestarle atención. Y cuando la mente ya esté tranquila, escucha tu corazón: estás conectando con tu cuerpo.

Hay muchas formas de meditar: en silencio, con música, con frecuencias… Prueba y quédate con la tuya. A mí, en el retiro de Vipassana, al principio no me ayudó: no podía callar la mente. Lo que me ayudó fue volver a la respiración.

Migue

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No cuadraLo medido no coincide con lo que se dice.

Qué es

Observar los pensamientos sin pelearte con ellos ni creértelos todos. No se trata de pensar menos: se trata de darte cuenta de que estás pensando.

Para leer

Toca un libro para sacarlo de la estantería.

  • Un pensamiento es algo que pasa, como un sonido o una nube. Lo ves, y se va.

  • Darte cuenta es el ejercicio: el momento en que notas «me he ido» ya es meditar.

  • Vipassana: observar la respiración, las sensaciones del cuerpo y lo que pasa por la mente tal como es, sin reaccionar.

  • Nombrar: ponerle una palabra a lo que aparece («planear», «recordar») ayuda a no irte detrás.

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De dónde viene

Del budismo antiguo. En el siglo XX, unos maestros de Birmania lo enseñaron a gente de la calle y de ahí llegó a todo el mundo.

  • Buda: en el Satipatthana Sutta enseña las cuatro bases de la atención: el cuerpo, las sensaciones (agradable, desagradable, neutra), la mente y lo que aparece en ella.1

  • Samatha y vipassana: el budismo distingue calmar la mente en un punto (samatha) de ver con claridad lo que pasa (vipassana). Se practican juntas.

  • Birmania, siglo XX: Mahasi Sayadaw enseñó a «anotar» lo que aparece. U Ba Khin enseñó a S. N. Goenka, que desde 1969 llevó los cursos de diez días en silencio por todo el mundo.2

  • Occidente: el mindfulness de Jon Kabat-Zinn bebe de estas mismas fuentes.

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Por qué funciona

Porque pelearte con un pensamiento le da más fuerza, y mirarlo te da espacio.

  • No pienses en un oso blanco: en un experimento clásico, a quienes intentaban no pensar en un oso blanco el oso les volvía más (Wegner y otros, 1987). Echar un pensamiento lo trae de vuelta; dejarlo pasar, no.6

  • Mirar crea distancia: al observar un pensamiento, ya no estás dentro de él. Ahí puedes elegir qué haces.

  • El orden clásico: respiración, pensamientos, cuerpo. Es el mismo camino de las bases de la atención del Satipatthana: de lo más fácil de notar a lo más sutil.

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Qué se sabe y qué no

Que la mente se va mucho se ha medido. Que observarla ayude un poco también. Lo que se vive en lo más hondo, no se mide.

  • La mente se va casi la mitad del tiempo: en un estudio con 2.250 personas que contestaban en el móvil a lo largo del día, su mente estaba en otra cosa el 47 % del tiempo, y en esos ratos se sentían peor (Killingsworth y Gilbert, 2010).4

  • Irse y volver: darte cuenta y volver activa redes distintas del cerebro; es lo que se entrena (Hasenkamp y otros, 2012).5

  • No cuadra

    Lo que no cuadra: en una prueba de laboratorio, meditadores con años de práctica no notaron su latido mejor que quienes no meditaban, aunque se sentían más conectados con el cuerpo (Khalsa y otros, 2008). Si no notas tu corazón, no pasa nada.7

  • Los retiros intensivos remueven: a algunas personas les salen miedo, recuerdos o insomnio (Lindahl y otros, 2017). Para un curso de diez días, mejor con algo de práctica y en un buen momento.8

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Practícalo

Sin prisa y por orden: primero la respiración; luego, mirar lo que piensas. Las tres prácticas, arriba.

  • No juzgues lo que aparece: un pensamiento feo no dice nada malo de ti.

  • Si uno te engancha mucho, vuelve a la respiración. Siempre está ahí.

  • Si algo te remueve demasiado, para. En «Lo que duele» tienes cómo seguir.

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Fuentes

Para que lo compruebes tú.

  1. Satipatthana Sutta (Majjhima Nikaya 10), del canon pali: las cuatro bases de la atención.

    Citada en el paso II

  2. Mahasi Sayadaw, Practical Insight Meditation (1971): la técnica de anotar.

    Citada en el paso II

  3. William Hart, El arte de vivir: meditación Vipassana tal como la enseña S. N. Goenka (1987).

    Lectura general

  4. M. A. Killingsworth y D. T. Gilbert, A wandering mind is an unhappy mind, Science (2010).

    Citada en el paso IV

  5. W. Hasenkamp y otros, Mind wandering and attention during focused meditation, NeuroImage (2012).

    Citada en el paso IV

  6. D. M. Wegner y otros, Paradoxical effects of thought suppression, Journal of Personality and Social Psychology (1987).

    Citada en el paso III

  7. S. S. Khalsa y otros, Interoceptive awareness in experienced meditators, Psychophysiology (2008).

    Citada en el paso IV

  8. J. R. Lindahl y otros, The varieties of contemplative experience, PLOS ONE (2017).

    Citada en el paso IV

  9. Migue, Nakkai · Viaje de almas, capítulos 19 y 20: el retiro de Vipassana.

    Lectura general

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